Archivo del blog

Mostrando entradas con la etiqueta Ternura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ternura. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de abril de 2009

Conmovedor

He tomado este maravilloso y conmovedor video (y también el título del post) de la página de mi querida Cocó Violante, metáfora del amor y de la intolerancia de quienes desde una mirada excluyente y exclusivista imponen sus modelos de relación sexual, como si el amor no fuese algo que trasciendese el sexo de las personas.





domingo, 5 de junio de 2005

Un hermoso mensaje


El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía: "Cachorritos en venta." Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niño apareció en la tienda preguntando: "¿Cuál es el precio de los perritos?" El dueño contestó:"Cuestan 50 € cada uno." El niño metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas: "Sólo tengo 3 € - comentó con cierta tristeza - ¿puedo ver los perritos de todas formas.


El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos retozando que parecían hechos de peluche, aunque uno de los cachorrillos, que cojeaba, se quedó notoriamente rezagado y como mostrando miedo. El niño inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba.

- ¿Qué le pasa al perrito? - preguntó.

El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida. El niño se emocionó mucho y exclamó: "¡Ese es el perrito que quiero comprar!". A lo que el hombre replicó: "No, tú no vas a comprar ese cachorro, si tú realmente lo quieres, te lo regalo." El niño se disgustó, y mirando directamente a los ojos del hombre le dijo: "Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo: De hecho, le voy a dar mis 3 € ahora. Y le daré 0'50 € cada mes hasta que lo haya pagado totalmente." El hombre contestó: "Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. Él nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos."

El niño se agachó y se levantó la pernera del pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: "Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda." El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas. Finalmente sonrió y dijo: "Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de esos otros cachorros tenga un dueño como tú."

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente. Un verdadero amigo es aquel que llega cuando el resto del mundo se ha ido.
Relato obtenido de